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La aventura de mandar tu manuscrito por tu cuenta a las editoriales (II)
Como decía ayer, una vez que decides buscar editorial por tu cuenta, lo único que te queda es esperar a que te contesten las editoriales. Pero creo que hay algo que no remarqué lo suficiente. Me explico: muchos comenzamos mandando el manuscrito a X editoriales, las que pensamos que se adaptan más a nuestra obra. Pero mientras esperas a que te contesten estas primeras editoriales, no tienes que pararte. Con el tiempo tal vez encuentres otras editoriales que también se adapten, incluso que cambies tu forma de pensar sobre otras en las que igual pensabas que tu obra no encajaba. Total: mientras esperas a que todo el mundo te conteste, tú no te rindas nunca. Sigue buscando otras editoriales, tocando puertas hasta en el infierno. Y, mientras tanto, puede que el tiempo pase y por fin algo cambie...
Por último, aquí os dejo una foto que yo llamo "Manda tu manuscrito y échate a dormir mientras esperas a que te contesten":
La aventura de mandar tu manuscrito por tu cuenta a las editoriales
Has repasado hasta la saciedad tu manuscrito, lo has inscrito en el registro de la propiedad y enseguida te has puesto a enviarlo por tu cuenta a las editoriales. Por supuesto, al principio tal vez no lo has hecho a demasiadas, sólo a las que según tu criterio o el de ellas (algunas dicen claramente en internet lo que buscan) pueden estar interesadas en tu novela, ensayo, libro de relatos, recopilación de artículos periodísticos, etc. Luego, conforme pasen los meses (y te vayas aburriendo, impacientando, y tu ingenio se agudice a la hora de encontrar más sitios con los que contactar), irás mandando tu texto a más lugares, hasta alcanzar una cifra considerable.
Vale. ¿Y ahora qué hago? Pues esperar, esperar, y esperar, ¡no queda otra!
Puede que haya muchas editoriales que nunca te den una respuesta, pero se supone que la gran mayoría, aunque sólo sea por formalidad, te contesten “con lo que sea”.
Pero, ¿cuánto tienes que esperar? Según mi experiencia, entre tres meses y la muerte. Es decir, yo llevo ya cuatro meses esperando a que bastantes editoriales me den una respuesta, y hasta la fecha solo dos lo han hecho (rechazándome, por supuesto).
¿Se puede hacer algo mientras tanto? Bueno, siempre se puede optar por contratar un agente literario, aunque yo creo que a más editoriales que yo he mandado mi novela … Mejor lo dejamos para una novela próxima, que no haya mandado a ninguna parte.
La autoedición sería otra opción, pero, ¿y si mientras tanto te contestan las otras editoriales? ¡Vaya lío puede ser eso!
En fin, amigos, el sino del escritor que aún no ha publicado nada es el de esperar, desesperar y pensar que el día menos pensado sonará el teléfono con buenas noticias… ¡o al menos contestarán todos con las malas para poder optar por otras vías de publicación!
He terminado de escribir mi libro. ¿Y ahora qué hago?
Bien, pues ya hemos acabado de escribir nuestro libro (novela, recopilación de relatos, compendio de entradas de blog, ensayo, artículos periodísticos, poesía, ¡lo que sea!), y lo primero que yo te preguntaría es: ¿estás seguro de que tu obra es tal y como tú la imaginabas? O, dicho de otra manera: ¿crees que la has repasado por arriba, por abajo, por el derecho y por el revés las suficientes veces como para estar convencido de que te gustaría publicarla así? ¿Sí? Vale, entonces lo primero que tienes que hacer es dirigirte a la oficina del registro de la propiedad intelectual más cercana (el amigo google te va a ser de gran ayuda) e inscribir tu obra tal y como te indiquen.
Perfecto, ya tenemos la obra registrada y nuestros derechos cubiertos. ¿Qué puedes hacer más con tu obra? Seguro que quieres publicarla. ¿Y qué opciones tienes?
1.- Mandar tu manuscrito a las editoriales por tu cuenta. Tal vez hace un tiempo costara encontrar las direcciones de las editoriales, pero no hoy, gracias, otra vez, al amigo internet. Existen en la red multitud de listados de editoriales, y la cosa es tan sencilla (y tan paciente y larga) como ponerte a mirar las páginas webs de todas las editoriales e ir cogiendo los emails de contacto para luego escribir y preguntar el modo en el que puedes mandar tu manuscrito. Un consejo: toca bastantes puertas, pero intenta también ser un poco selectivo. A una editorial que publica solo libros infantiles ilustrados no creo que le vaya a interesar tu novela policiaca para mayores de edad, por ejemplo. Fíjate bien en los datos que ofrecen las editoriales en sus webs, ¡y a por las que tú creas más oportunas!
2.- Contratar un agente literario. También puede que antes fuera difícil hacerse con el nombre de un buen agente literario, pero hoy en día, no tanto. Puedes buscar en google o en las redes sociales (pues muchos tienen perfiles). El agente literario se hará cargo, a cambio de un porcentaje de lo que ganes con tu libro, de colocar tu obra en una editorial, sin que tú tengas que preocuparte por nada más, además de procurar conseguirte un contrato justo con dicha editorial (más ventajoso que cuando te mueves por libre). Pero, ¿tardará menos en colocar tu libro que si te mueves por libre? Puede que no, y no voy a mentirte: igual la editorial que te encuentra no es la que tú esperabas. (Aunque mejor no pensar en eso, ¿verdad?)
3.- Autoedición. Aunque muchos piensen que la autoedición es el recurso de los desesperados, numerosos artículos (de nuevo fácilmente encontrables con google, que tanto trabajo me está quitando esta tarde) nos vienen a demostrar que numerosos autores de prestigio, tanto actuales como de épocas pasadas (y hasta remotas) tuvieron que acudir a esta forma de publicación en alguna etapa de su vida. Pero, ¿en qué consiste eso de la autoedición? La autoedición, a veces co-edición, es el método por el cual el autor tiene que pagar por la publicación de su obra literalmente. Tú te haces cargo de la impresión, a veces también de la distribución y demás. Si decides publicar tu obra en internet, sin embargo, tendrás que pagar poco o nada. Y puedes triunfar igualmente, ¡claro que sí! Pero, ojo: si tu obra está en manos de un agente, por mucho tiempo que pase y harto de esperar que estés, lo más probable es que no puedas optar por este método.
Y eso es todo por hoy. Espero que mis cutres explicaciones os hayan servido de algo. Si no, preguntadle al amigo google, que seguro que os lo aclara todo mucho mejor. ;-)
El arte de pulir un texto
Imagino que habrá gente que escriba cosas geniales a la primera. Creo que es difícil, pero no imposible. Difícil, porque la mayoría de nosotros pensamos tan rápido, y a veces tan desorganizadamente, que lo primero que escribimos es tan sólo un borrador de lo que después será un buen texto.
Al borrador habrá que volver una y otra vez hasta que esté tal y como queremos que quede. Por supuesto, nunca nos parecerá perfecto. En algún momento habrá que parar de retocar y retocar. Aunque, a mi parecer, cuanto más alto pongas el listón, cuanto más consciente seas de tus fallos y tus virtudes como escritor, mejor tanto para tí como para tus lectores.
Puede que muchos escritores digan que reescribir es un engorro. Bueno, la verdad es que sencillo no es, y muchas veces, te atascas. Pero también puede ser una parte muy bonita, al menos para mí, pues es la parte en la que sacas lo mejor de tí.
Y dicho esto, ¡a escribir!
El escritor y sus personajes
"Yo escribo porque me lo piden mis personajes"
¿Lo habéis leído alguna vez? Sí, puede que sí. Muchos
autores lo afirman así. Dicen que son los personajes los que les
piden una vida en papel, cuando lo cierto es que, por mucho que
nos obsesionemos con ellos, los personajes son fruto de nuestra
imaginación que pueden cambiar tantas veces se nos antoje.
Entonces, ¿le piden los personajes tener una historia o no? Bueno, según como se mire. Creo que el problema que tenemos los autores es que siempre estamos pensando en una o varias historias. A veces, pensamos tanto, son tantas las ideas, que tenemos las necesidad de estar escribiendo continuamente. Todos esos personajes que pueblan nuestra mente cobran en cierta manera vida conforme los plasmamos en el papel, van poco a poco dejando de obsesionarnos (para que nos obsesionemos con otros, claro).
Ahora bien, ¿son captados nuestros personajes por los lectores tal y como nosotros los pensamos? Puede que sí, puede que no. Todo depende de la pericia del escritor a la hora de caracterizar a sus personajes, sobre todo psicológicamente. Cuando más preciso seas con la forma de expresarse ese personaje, sus gustos, sus manías, su forma de pensar, etc, más se parecerá esa imagen que tú tienes de él a la de los lectores.
Y dicho esto, ¡a escribir!
Como ser escritor y no morir en el intento
Sí, has leído bien. He escrito “como ser escritor y no morir en el intento”, y no la más que trillada frase últimamente “como triunfar en la literatura y no morir en el intento”. Porque el éxito es relativo (ya hablaré otro día de eso) y antes de pensar en ello, tendrás al menos que aspirar a escribir bien.
¿Cómo ser escritor/a y no morir en el intento cuando apenas tienes tiempo para escribir? Aprovechando cada segundo que te quede libre. Si la inspiración se digna a acompañarte, claro. O si no estás tan cansad@ que apenas puedes fijar la vista en la pantalla.
¿Cómo ser escritor/a y no morir en el intento cuando sientes que tienes muchos aspectos que mejorar en cuanto a tu escritura se refiere? Pues buscando ayuda en la web, asistiendo a cursos y/o talleres y, sobre todo, leyendo mucho, que es como más se aprende.
¿Cómo ser escritor/a y no morir en el intento cuando el resto de la humanidad no te toma en serio? Porque, amig@s, no nos engañemos: aquí hasta que no has publicado y vendido tropecientos ejemplares (mejor si son miles), la sociedad (en general) no considera que eres dign@ de llamarte escritor/a.
¿Cómo ser escritor/a y no morir en el intento cuando no tienes padrino? Pensando en que eso de que “el que no tiene padrino no sale en la foto” no siempre se cumple, y que “el que la sigue la consigue”. O sea, trabajando duro y teniendo fe en tu trabajo, en los jurados de los concursos, los editores y, por supuesto, en tus futuros lectores.
Y, por último, ¿cómo ser escritor y no morir ESPERANDO QUE SALGAN LOS RESULTADOS DE LOS CONCURSOS O QUE LAS EDITORIALES A LAS QUE HAS MANDADO TU MANUSCRITO TE CONTESTEN para bien o para mal? Cuando averigüe lo segundo, os lo cuento. Mientras tanto, seguiré desesperando con esta espera…



