Las caras de Bélmez
Hace tiempo que dejamos de la mano de Dios esa magnífica página web que creamos Maricarmen, Oscar y yo, teniendo a Esther G. como musa indiscutible. De ella os traigo algo que escribí en su tiempo acerca de las Caras de Bélmez, con mi dibujillo original y todo.
Ocurrió el 23 de agosto de 1971.
María Gómez Cámara, propietaria de la vivienda sita en el número 5 de la antigua calle Rodríguez Acosta (hoy calle Real) de Bélmez de la Moraleda (Jaén), estaba cocinando en su fogón unos ricos pimientos cuando se percató de algo extraño: una cara en la pared. La cara, desagradable para todos, fue más tarde eliminada de la pared por medio de la picada de la misma (un método de lo más curioso, porque si les hubiera dado por picar las paredes donde sucesivamente salieron caras, se habrían quedado con una casa al más puro estilo cavernícola, o, mismamente, sin casa alguna)
María, su esposo Juan Pereira, apodado "El obispo", y su hijo Miguel no podían imaginar que a los pocos días una nueva cara, muy similar a la destruída, comenzaría a tomar forma, con los rasgos de una persona con los ojos abiertos y expresivos, nariz larga, la boca abierta, perilla y unos trazos que bajaban de las fosas nasales a modo de bigotes o sangre. Fue bautizada como "La Pava" y así se le conoce internacionalmente hasta hoy como símbolo de las Caras de Bélmez (¿quién tuvo la genial idea de ponerle ese singular nombre? Si hubiera sido un espíritu maligno, ¡habrían tenido poltergheist hasta en la sopa! Yo soy un espíritu, y me ponen de nombre INTERNACIONAL (para más INRI) la pava, la cerda, o la gárrula, y se están acordando de mi hasta los de la novena generación).
La loseta se arrancó de la cocina y se colocó en un sitio privilegiado: una hornacina excavada en la pared. Además, la cara está protegida con un vidrio. Se comenta entre los expertos en la materia que la expresión de La Pava se transforma con el pasar de los años.
A esta cara la siguieron muchas otras, algunas más claras que otras. Las últimas encontradas, parecen haberse originado tras la muerte de María Gómez Camara, en el 2004.
¿Fenómeno paranormal? ¿Humedades alarmantes? ¿Capricho de la naturaleza? ¿O de todo un poco?
Los científicos han sacado teorías a porrillo sobre este gran misterio. Se sabe que en la casa de las caras misteriosas, la humedad es alta, de manera que el cemento de las lozas lo suele sufrir. Por otro lado, se conoce que la casa está cerca de la antigua iglesia del pueblo. Como era típico, bajo cada iglesia antigua hay un cementerio. Parte de ese campo santo estaría bajo la casa de María Gómez. Por aquellas fechas del 71, se realizaron unas obras en la Iglesia, removiendo con ella a los difuntos. ¡Portelgheist al canto! Los seguidores de esta teoría la apoyan aportando grabaciones de psicofonías (de lo más curiosas, como suelen ser estas cosas, en plan...¡Matar!... ¡ No te aguanto, no te soporto!).
Nos encontramos sin duda ante uno de los más grandes misterios de España, uno de esos que vete tú a saber si algún día se llegará a aclarar, porque, como siempre, los científicos y estudiosos de la materia no se ponen de acuerdo ni aunque les pagaran por ellos.
Sea como sea, las Caras de Bélmez son un patrimonio importante del LEGADO ESPECTRAL de España, así como un gran recurso turístico para un pueblo que, de otra manera, no lo conocería ni Dios.
Yo no sé lo que pensaréis vosotros, pero yo, a veces, en la oscuridad de la noche, me hago muchas preguntas...¿Porqué se llama Pava? ¿Porqué algunas de las caras son tan claras, y otras son como monigotes en plan Mortadelo y Filemón? ¿Hubieran aparecido las mismas caras si María Gómez en vez de pimientos, hubiera estado cocinando unas buenas migas con chorizo? Si Fidel Castro muere algún día...¿se aparecerá en Belméz y dará discursos en formato psicofonía? Preguntas sin respuesta, un tema apasionante.
http://www.ctv.es/USERS/seip/seip7.htm
http://digital.el-esceptico.org/leer.php?id=1980&autor=83&tema=139


