¿Existe el cuento perfecto?
¿No sería genial poder escribir un cuento que gustara a todo el que lo leyera? Un cuento así debería estar correctamente estructurado, desde todos los puntos de vista. El tema tratado debería ser atractivo para todas las personas que se atrevieran a leerlo. Incluso las personas que nunca, o casi nunca, leen, lo devorarían con ansias.
Este cuento no creo que exista, vive en un mundo ideal, imaginario, que me gusta evocar de vez en cuando.
Pero, sin lugar a dudas, creo que llega un momento en la vida del escritor en el que lo más difícil es creer que el cuento que se está escribiendo es perfecto: para ser enviado a un concurso, para ser publicado o para ser leído por el círculo más cercano. Si no se ponen frenos a este afán de perfeccionismo, el escritor se puede pasar la vida retocando y retocando el mismo cuento.


