Juntos, nada más (libro recomendado)
Como no ha sido publicado en PERIFERIA LIBROS, y no creo que finalmente salga, ahi os va:
Título: Juntos, nada más
Autora: Anna Gavalda
Editorial: Seix Barral
Págs: 592
Precio: 23€
La literatura y el cine siempre han sido mundos muy relacionados entre sí. Al fin y al cabo, una película comienza con un guión escrito, es decir, es literatura. A veces, algún director queda prendado del argumento de una buena novela (o no tanto, pero sí muy comercial) y decide llevar la historia a la gran pantalla. El estreno de estos largometrajes nos da la oportunidad de redescubrir estos libros, pues suelen volver a editarse para aprovechar el tirón. Éste es el caso de Juntos, nada más, la novela de la autora francesa Anna Gavalda, que hoy nos ocupa.
Nadie entiende como una joven pintora tan brillante como Camille puede trabajar como mujer de la limpieza y habitar en una buhardilla que es poco más que una madriguera. Pero lo cierto es que Camille siente que su vida es un desastre y no ve la luz al final del túnel. Inesperadamente, todo cambia para ella cuando Phillibert, el vecino de aire aristocrático y tartamudo, decide darle cobijo en su gran casa. La convivencia con Phillibert, el arisco cocinero Fran y, más tarde, la abuela senil de éste último, no será siempre fácil; sin embargo, al mismo tiempo, todos y cada uno de los habitantes de la casa sentirán que mientras sigan juntos, unidos, todo les irá a las mil maravillas.
Anna Gavalda y Camille, la protagonista de esa historia, tienen mucho en común: ambas retratan sus universos de tal manera, que el que observa su obra no puede evitar verse sumergido dentro de la misma. En el caso de Gavalda, esto se logra por medio de la utilización de las más variopintas técnicas literarias, algunas de las cuales trataremos ahora. El narrador de esta historia es en sí un elemento singular: cuando se acerca a un personaje, nos cuenta lo que le pasa o lo que piensa con el mismo vocabulario que utilizaría él o ella. De vez en cuando se meterá en la cabeza de sus actores para contarnos lo que por la misma pasa, en forma de monólogo interior. Por si todo esto fuera poco, no son escasas las veces en las que el narrador se gira hacia el lector y se refiere a los personajes en términos tales como "nuestro carretero", "nuestros dos criminales", "como diría uno que yo me sé", etc. Parece, sin duda, que el que cuenta la trama se niega a ser un mero transmisor de lo que sucede a lo largo de las páginas: está ahí como un actor más, como un elemento imprescindible, y así lo hace ver cuando busca la complicidad con el lector. Encontramos en esta novela, además, diálogos ágiles, descripciones precisas e incógnitas que se mantienen sin desvelar hasta casi el final. Los problemas que preocupan a los personajes les serán comunes a muchos lectores. En un mundo tan competitivo como lo es el nuestro, no es suficiente tener talento. Siempre hay alguien que espera más de las personas brillantes, padres o allegados que desean que otros hagan por ellos las cosas que no pudieron o no quisieron hacer. Ante tal presión, las personas sensibles sienten que nunca conseguirán satisfacer las expectativas de los demás. Es entonces cuando se hunden y echan a perder todo lo bueno que había en ellos. Por otro lado, y en relación a lo anterior, Gavalda nos plantea el tema de la convivencia hoy en día, de cómo algunas personas, muy distintas entre sí, pueden llegar a cohabitar en armonía hasta llegar a formar una familia. No son los lazos de sangre los que unen a estas personas, sino el cariño sincero, el no esperar nada de los otros, el aceptar al resto de los integrantes por lo que son y no por lo que el otro esperara que llegue a ser. No hay nada mejor que exprese este sentimiento como el propio título de esta novela: "Juntos, nada más". Es ésta, en definitiva, una historia llena de esperanza, que nos viene a demostrar que por muy hundidos que nos sintamos, siempre puede llegar alguien que nos tienda una mano y nos haga creer que todavía tenemos un futuro al margen de lo que otros puedan creer.
No puede decirse que todas las adaptaciones cinematográficas sean del todo buenas o del todo malas. Algunas, como en este caso, son bastante fidedignas y consiguen transmitir el mensaje del autor. Sin embargo, por muy buena que sea la versión en imágenes en movimiento, no podemos olvidar que el libro original siempre será mucho mejor. Introducirse en las páginas de Juntos, nada más merece la pena.
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