No más pan, gracias
No creo que llegue a los 50 años, pues a mi todo me produce estrés. La más mínima tontería supone para mí un comedero de cabeza increíble. Así que cuando la semana pasada volvía a casa cerca de las dos de la tarde, y pensé en hacerme unos huevos fritos, de pronto me sobresalté pensando "¿Y dónde voy a comprar el pan?". Por suerte, enseguida me di cuenta de que desde San Juan de Dios (céntrica calle de Granada) hasta Doctor Medina Olmos (céntrica calle, pero del barrio de La Chana, Granada) hay como tropecientas panaderías.
Fue entonces cuando me di cuenta de que en el último año han abierto al menos 2 panaderías en mi barrio. Hay ya más panaderías en Granada que tiendas de todo a 100 (o a 0,60 €, yo es que sigo todavía en el siglo pasado en cuestiones monetarias). Cierto es que el pan es un producto básico, que en mi casa se consume más bien poco. Pero, ¿no es esto un poco exagerado?
Pues bien, amigos, mi teoría es la siguiente: los alienígenas se han dado cuenta de que para conquistar la Tierra tienen que infiltrarse sutilmente entre la población, de ahí tanta tienda de pan. En el pan meten productos altamente adictivos y alucinógenos que hacen que poco a poco se vayan haciendo con nuestras mentes (esto explica también la gran proliferación de tipos que hablan solos a gritos por Granada en los últimos tiempos).
Así que el pan, además de engordar, creo que aliena...

