Vuelve a casa
Sus hermanas intentaron convencerla de que volviera a casa, pero todo fue en vano. Ella seguía allí fuera, repitiendo la misma frase una y otra vez.
Todos sabían que ella era la más lozana, la que mejor color tenía. Llevaba mucho tiempo preparándose para aquel día. Sin embargo, a la hora de la verdad, él había elegido a otra con aspecto mucho más vulgar. Ni siquiera se había fijado en ella.
Nunca podría aceptar el hecho de ser considerada la galleta menos apetitosa.
Cuando se cansó de esperar la vuelta del niño, regresó a la caja con sus hermanas.

